El blog de Adolfo
Adolfo Martín, es un hombre sencillo cuyas experiencias en la vida, en las relaciones personales, las emociones y sensaciones ha convertido su forma de pensar a través de su práctica diaria el fructífero sabor del PENSAMIENTO POSITIVO.
Contar con su presencia virtual a través de este blog forma parte de un proyecto cuya esencia continúa siendo que nos trasmita con la magia y el encanto con la que sólo él sabe describir dejando una huella a todo aquel que lo lee.
Trabaja desde hace años tratando con un público universal, y en diversos medios, su táctica asequible a todos nosotros, hace que sus palabras, sus anécdotas narradas con su estilo nos enganche a este entendido conocedor de la importancia del optimismo.
La sabiduría es hija de la experiencia.
(Leonardo Da Vinci)
BIENVENIDOS A ESTE RINCÓN DE ADOLFO
Fdo. Ruth Moreno
15 de marzo
‘Ahora o nunca’
Suena el teléfono de mi casa, descuelgo y era un amigo, para contarme que hoy quedó con un chico para ir al cine. Me cuenta que le gusta mucho y que casi no pudo disfrutar de la película, por lo nervioso que estaba con la situación. Después del cine fueron a tomar un helando y a dar un largo paseo por las calles de la ciudad. Hablaron segundos, minutos y horas hasta bien entrada la madrugada. El tiempo para ellos no existía, hasta el momento que tuvieron que despedirse, por aquello de los compromisos familiares y profesionales del día siguiente.
Mientras este buen amigo relataba su historia, yo mientras escuchaba detenidamente y sin hacer onomatopeyas, para no interrumpir su discurso. Pero claro, no podía evitar hacer diversos juicios en mi cabeza, sobre lo que me estaba contando.
Pensaba: a mi amigo le gusta el chico, su actitud y su forma de expresarse con indicios de pasión, de sentimientos encontrados, de plenitud, gozo, felicidad…no, no, eso no es amor, es la antesala de este gran sentimiento, que en ocasiones, no sabemos disfrutar y ni mucho menos valorar.
Finalizado el relato, suspiré y le dije, ¡cómo te envidio! Si, si con total naturalidad y sinceridad. Amigo, te envidio. Pero ahora bien, lo más importante y que debes tener en cuenta es disfrutar.
¿Disfrutar? Me preguntó extrañado. Si señor, disfrutar. No puedes estar rompiéndote la cabeza en plantearte, lo que puede pensar o sentir la otra persona.
Tu máxima en estos momentos es disfrutar del cine, del paseo hasta altas horas de la mañana, del cruce de vuestras miradas, de un roce de sus manos con las tuyas…
Mi amigo impaciente me pedía más información, mejores consejos. Dime más cosas, qué hago, cómo actúo, regálame consejos apuntaba.
Yo apostillé: ¡sé tu mismo! Si le quieres llamar, llámalo. Si te apetece decirle frases bonitas, díselas y si le quieres besar, bésalo…¿qué es lo peor que pueda pasar?
Y él me contestó: que no sea recíproco. Continuó: y que pase la mayor vergüenza de mi vida.
¿No has aprendido nada de lo que te he dicho antes? Lo importante no es el final de esta historia de amor, sino el trayecto. Da igual como sea el final, si mientras no disfrutas del camino. ¿Lo entiendes?
Aceptó mi recomendación y terminamos la conversación deseándonos descanso y buena noche.
Si deseas decirle a una persona que la quieres, díselo…si quieres abrazar a una persona, abrázala, si quieres demostrar tus sentimientos con una acción de amor, hazlo…Tal vez mañana sea tarde.
Da igual cual sea el resultado, lo destacable en ti, es que eres tu mismo en todo momento, que eres tú, auténtico, de verdad, sin tapujos…
Desde aquí les mando un fuerte abrazo a todas las personas que lean el artículo.
©Adolfo Martín.
9 de noviembre
‘Amicus amore’ (Amigo de amor).
Les voy a hacer sincero. Desde que comencé a escribir en este blog, nunca supe la magnitud de mis artículos, hasta la semana pasada. Un día como otro cualquiera estaba desempeñando mis labores profesionales y se me acercó una compañera de trabajo.
Me relató que había leído todos mis artículos en ‘Piensa positivo’ y que le había ayudado mucho para resolver ‘las dudas’ de su vida. Incluso, solía leerlos en repetidas ocasiones, porque según sus palabras, le servía como guía en su vida personal.
No podía reaccionar mientras escuchaba el relato de aquella mujer. Por impulso y tal vez necesidad, la abracé y ella me respondió de la misma manera hasta emocionarnos.
Unos minutos más tarde y tras una breve charla, la señora se despidió. Me quedé inmóvil, perplejo y sobre todo pensativo….¿Qué yo había ayudado a una compañera de trabajo a resolver aspectos de su vida, a través de mis artículos? ¿Qué es una seguidora de mi blog? Eso para mi era impensable. Todos tenemos la necesidad de ser escuchados….todos tenemos la necesidad de obtener consejos….todos tenemos la necesidad de apoyarnos en alguien…todos necesitamos: AMIG@S.
Como de costumbre y esta vez no iba a ser menos, recurro al diccionario, para leer la definición de la palabra ‘amig@’ y dice así:
proviene del latín ‘amicus’ amigo, que deriva de ‘amore’, amar. Es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida. La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo. La verdadera amistad dura toda la vida.
¡Qué bonita frase! : La verdadera amistad dura toda la vida.
En mi experiencia personal, les podría contar muchas anécdotas vividas, muchas….pero no quiero monopolizar el artículo con mis
pasajes. Solo les voy a relatar que el motor de mi vida, por lo que yo me levanto todas las mañanas y mi camino tiene una pizca de sentido es GRACIAS A MIS AMIG@S. Desde aquí quiero darle las gracias a todos ellos…no los voy a enumerar, pero ell@s saben quiénes son y se sentirán identificados en este artículo.
Bastante sabia es la frase: ¡Quién tiene un amigo, tiene un tesoro!. Así es, poder contar con la ayuda, la colaboración, el apoyo de otra persona es como poseer ‘oro líquido’. Y quién piense lo contrario, se miente así mismo. Todos necesitamos de los demás para desarrollarnos como persona y poder alcanzar las metas en el rodaje de nuestra trayectoria.
Da igual en qué lado de la amistad nos encontremos; si en el lado del emisor o en el lugar del receptor. Lo importante es saber desempeñar nuestro rol lo mejor posible y con total sinceridad, ya que es la clave de una buena relación de amistad.
Así que escuchen con atención a la persona que tengan a su lado. Seguro, segurísimo necesitan de ustedes y por supuesto ustedes
necesitan de la persona que tienen a su vera; no sabemos cuando nos hará falta ‘un bastón’, donde apoyarnos, pero lo más importante es sentir que están a tu lado.
P.D. Elizabeth este artículo va dedicado a ti. Gracias por leerme y gracias por aquellas palabras tan bonitas.
©Adolfo Martín.
25 de octubre
‘Un Sufí llamado deseo’
Hace ya algunos meses tuve la mayor experiencia de mi vida hasta el día de hoy. Mi querida amiga Ana Seco me habló de un proyecto cultural en El Cairo, a través de la Embajada Española en el país árabe, donde jóvenes egipcios aprenderían a diseñar ropa y para ello buscaba colaboradores para culminar el proyecto, entre los cuales pensó en mi. Sin dudarlo acepté la invitación y viajé hasta la ciudad de las pirámides a impregnarme de la cultura, de las tradiciones y las costumbres árabes del país.
Durante mi estancia en El Cairo me pasaron cosas maravillosas, como por ejemplo, conocer a Charo, una madrileña afincada en la ciudad, mientras ‘lucha’ por conseguir su gran sueño: ser bailarina del vientre e impartir clases de baile. Charo lo dejó todo en la capital de España para se feliz. ¿Recuerdan lo que he contado en mis anteriores artículos?
Una tarde la guapa madrileña me invitó a conocer una perfumería en la calle de las pirámides. Pero no era una perfumería normal y corriente, allí conocería a la persona que me hablaría de mi pasado y de mi presente, es decir conocería a una persona sensitiva: un sufí.
Para quien no sepa lo que es un sufí, es la persona quien ocupa el más alto grado de realización espiritual en el camino iniciático del Islam. Al llegar me sentía bastante incómoda, no quería permanecer en ese lugar, ni un instante más…aquel hombre de mirada penetrante, moreno de piel y bigote, me miraba de reojo, como si me estuviera enviando mensajes continuamente.
Después de unos veinte minutos, decido romper el hielo y me auto-invito a conocer el interior de la perfumería. ¡Guau, qué pasada de lugar! Un espacio lleno de espejos y botellas de colores y mas frascos de enorme tamaño, que guardaban celosamente aromas de tierras lejanas…
Sin dudarlo, el sufí me pregunta que por qué soy tan dirigente.
Yo le contesto con otra pregunta: ¿por qué dices que me gusta dirigir?
Y el sufí me contesta: porque tienes miedo. En ese momentos mis ojos se llenaron de lágrimas, aunque no derramé por mi rostro, ni una sola gota.
Alrededor de media hora estuvo relatando aspectos muy importantes de mi vida, del pasado y del presente…mi cara no movía ni un solo músculo, quieto, paralizado, escuchando y escribiendo todo lo que aquel hombre relataba sobre mi. A su vez, de una forma muy honesta, me ‘regalaba’ consejos.
Finalizada mi sesión, le pregunté: ¿qué me dices del futuro?
El sufí me contestó: yo soy una persona que siente lo que está a mi alrededor, pero no te voy a hablar del futuro, porque no quiero cerrarte los caminos. El futuro lo decides tú, tu futuro lo escribes a tu manera.
Se me quedó grabado a fuego: ¡EL FUTURO LO DECIDES TÚ!
Nos despedimos de aquel peculiar señor y caminamos por aquella ancha y larga calle que daba al centro de El Cairo, mientras pensaba en lo que había ocurrido aquella tarde en la perfumería.
¿Quién decide nuestro futuro? ¿Un ente superior o nosotros mismos? ¿Porque no hacemos un repaso de consciencia a nuestras vidas y nos percatamos que nuestras vidas las dirigimos nosotros mismos?
Yo de momento quiero seguir escribiendo mi propio futuro ¿y ustedes?
P.D. Este artículo va dedicado especialmente a Ruth Moreno, una gran amiga.
©Adolfo Martín.
29 de julio
‘Sería fácil’
Después de analizar que no debemos perder el tiempo en pensar ‘ si yo hubiese hecho’ debemos plantearnos, que existe un elemento a tener en cuenta para poder desarrollar nuestra vida, sin preocuparnos de nada; me refiero a ‘los miedos’.
El miedo es un sentimiento natural y me atrevo a decir que innato del ser humano, que provoca inseguridades como el fracaso, el rechazo, el no hacer las actividades cotidianas a la perfección o no cumplir tus objetivos del futuro con éxito.
¿Saben una cosa? Sentir miedo es lo más natural de la persona, si no sintiéramos miedo, no estaríamos vivo. Por ejemplo, les reconozco que cada vez que escribo mi artículo en ‘Piensa positivo’ tengo miedo por si no les gusta o no les interesa sobre lo que escribo. ¿Eso es bueno o malo? Es buenísimo ‘tener miedo’, ya que me supero y mejoran mis propias expectativas a la hora de trasmitirles mis experiencias vividas en el ámbito de la positividad.
Siempre hay una persona en nuestro entorno que nos cuenta un hecho puntual y termina con la frase: ‘no sé si lo haré, porque me da miedo de que no me salga bien’. Cuando me ocurre eso, pienso: no,no y noooooooooooooooo. Hay que tirarse a la piscina SIEMPRE. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿qué no haya agua? No importa, te levantas, te curas las heridas y continúas tu camino hacia delante…..con la cabeza alta, mirando hacia el futuro, sin miedos….
Para este artículo he tomado el título de una canción ‘Sería fácil’, que cada vez que la escucho, me hace pensar…dice así: ‘si solamente con llorar, se remediarán los problemas, sería fácil….si en cada lágrima se fuera la nostalgia y la tristeza, sería fácil….si con dormir cambiara todo en una noche, si al despertar no existieran los reproches, sería fácil vivir…si no doliera el desamor y del amigo la traición, si se pudiera detener el tiempo y nunca envejecer, sería fácil…pero no es fácil, ya ves, somos humanos, sentimos todos y no podemos evitarlo, hemos nacido por amor y casi siempre es por amor, porque lloramos…el que no sienta su dolor es solo por una razón….porque está muerto…’
Después de esta maravillosa letra, reflexiono y con mi humilde opinión les aconsejo, no se dejen morir por los miedos…sé que no es fácil y a veces duele, pero como dice la canción: ‘el que no sienta su dolor es solo por una razón, porque está muerto’.
Yo estoy muy vivo y quiero sentir vida en mi camino…¿quién quiere vivir?
©Adolfo Martín.
30 de junio
“Y si yo hubiese hecho”
Hace algunos años conocí a una señora de tez blanca con el cabello completamente blanco y unos ojos semi-claros, que poseía una sabiduría sencilla y a la vez cercana, que al escucharla te quedabas perplejo, ya que sin estudios, la mujer era consciente de los sinsabores de la vida.
Cada semana acudía a su hogar y me sentaba a su lado para escucharla con tranquilidad. María, que era como se llamaba, desprendía un olor exquisito, si no recuerdo mal, su aroma era 1916, un clásico de la perfumería. Ella me preguntaba cómo me había ido la semana, que le contase mis anécdotas y experiencias. A su manera me daba consejos, uno a uno, de lo que debía hacer en mi camino.
Cuando hablábamos de ella, suspiraba y en muchas ocasiones me decía: Adolfo si yo hubiese hecho… Esa frase me quedó grabada a fuego en mi mente. María vio la vida pasar sin participar en ella. Ella disfrutaba viendo los trenes pasar, pero sin subirse a ninguno y cuando llegó su etapa de júbilo, no hizo nada más que arrepentirse, sin saber cómo remediar su actitud.
María me dejó en octubre de 1998, nunca lo olvidaré. Llegué a mediodía a verla al hospital, donde estaba ingresada por motivos de salud. Ese día el personal médico decidió no darle de comer, porque María se estaba despidiendo de este mundo. Me acerqué a ella y sin hablarme, ni mirarme, me dijo que me marchara y así lo hice. No quería que la viese así. Una hora más tarde se marchó.
Ella era mi abuela materna, una mujer sencilla, hiper-educada, que me enseñó las cosas más importantes de la vida: la educación, el saber estar, los modales…se fue cuando yo aún era un adolescente y sin rumbo aparente…Pero sin ella saberlo me dejó un gran legado titulado ‘Y si yo hubiese hecho’
Eso es una de mis máximas en la vida: hacer siempre lo que quiera, cuando me apetezca. Por motivos personales, he llegado a la conclusión que tenemos que arrepentirnos de lo que hacemos y no de lo que no hacemos. Por eso cuando la vida o las personas me ofrecen una oportunidad, siempre me subo al tren, porque no sé si ese mismo tren volverá a pasar.
En estos momentos y a pesar de lo que puedan pensar los demás, pienso, hablo y actúo como me apetece, sin dañar a las personas que están a mi lado, porque no quiero estar en la estación de mi vida viendo pasar los trenes, sin subirme a ellos.
¿Quién se apunta a subirse conmigo? Espero respuestas…
©Adolfo Martín.
8 de Mayo
‘Una gota de agua llena un océano’
Diez de la noche. Salgo de una tienda con dos bolsas llenas de artículos de firma y desciendo por una calle que bordea una iglesia. Percibo a una señora sentada mirando hacia ningún sitio, mientras se abrigaba con una manta de bebé. Cuando se percató de mi presencia, actuó como si su asentamiento no fuera a ser su lecho para dormir esa noche. Pensé en acercarme y preguntarle si le hacía falta algún alimento para comer o si necesitaba dinero para dormir en un hostal, pero luego pensé que se podría molestar. Incluso en segundos llegué a la conclusión, que se podía tratar de una persona con una adicción y qué no querría ayuda. No supe reaccionar, pasé por su lado mirándola de reojo y ella hizo como si nada, ni nadie perturbaba su entorno.
Llegué a casa solté las bolsas y comencé a fustigarme por mi reacción. Soy consciente que no iba a cambiar el mundo y tampoco lo hubiese hecho para ‘limpiar’ mi consciencia solo por un simple y sencillo acto, porque no se soluciona nada con darle dinero a una mujer que está durmiendo en la calle.
Hace años vi una película sobre María Teresa de Calcuta en la que decía: para llenar de agua el océano hay que ir gota a gota hasta conseguirlo.
Tal vez tuviese razón y yo la otra noche tendría que haberme parado delante de aquella señora y preguntarle si podía ayudarla, ofrecerle algo de comida o incluso buscarle un sitio donde dormir y echarle una mano, para que saliera del agujero social, donde está inmersa.
¡Nunca se sabe, donde podemos estar nosotros mañana y de quién necesitaremos ayuda!
Cada noche justo cuando reposo mi cabeza en la almohada le doy ‘GRACIAS A LA VIDA’ por tener un lugar donde dormir, por que mis familiares, mis amigos, las personas de mi entorno y yo estemos sanos y tengo trabajo. ¿Saben una cosa? ¡Soy tan feliz de poder tener estas riquezas!Hace algún tiempo que ’saboreo’ esta felicidad y me encuentro mejor conmigo mismo.
Tengo una asignatura pendiente y me atrevo a decir que el resto de las personas, también tienen esta misma asignatura pendiente. ayudar a los demás.¿ Se lo han planteado alguna vez? ¿Hacemos como María Teresa de Calcuta? ¿Quién vierte la primera gota para llenar el océano? No es difícil, solo es cuestión de querer hacerlo. Yo vierto mi gota de agua…¿quién me sigue?
©Adolfo Martín.
28 de abril
‘NO TE ACOSTUMBRES A UN MISMO MODELO DE VIDA’
Dice el refrán: ‘el hombre es un animal de costumbre’. Y qué razón tiene ese antiguo dicho popular. En mi caso, soy una persona que me acostumbro fácilmente a las tareas y a las actividades rutinarias. Esta forma de vida no es nada buena, porque me cierro ‘los caminos de la vida’ y no veo mas allá de las cuestiones que tengo a mi alrededor. Además cuando la vida me sorprende con diversos cambios, me desestabilizo y no sé como actuar y afrontar los nuevos retos. Lo ideal es estar abierto al mundo, levantarse por las mañanas diciendo y gritando a los cuatro vientos: YO PUEDO CON TODO Y QUIERO HACER DE TODO EN LA VIDA. De esa manera se abrirán los caminos y podrás recorrer tu camino sin problemas de altibajos, porque como he dicho en alguna otra ocasión: lo importante no es el final, sino el recorrido.
(Ring) Suena el teléfono. Una persona al otro lado de hilo telefónico me cuenta un suceso un tanto preocupante. La noticia no es nada positiva, escucho con atención, respiro con serenidad y respondo: lo que me acabas de contar es preocupante, pero no depende solo de ti solucionarlo. La salud es lo más importante en la vida, pero si no está en tus manos recuperarte, nada puedes hacer. Al otro lado del telefono, hubo un silencio, pero yo continué: no pasa nada, bueno si que pasa y mucho, lo mejor es poner ‘las cartas sobre la mesa’ y ser claro con uno mismo. Ser sincero con uno mismo. Disfruta la vida como si fuera la última vez que fueras a ver el Sol, date una baño en el mar, para que sientas la energía de las olas y diviértete con el entorno y las personas que te rodean, ¿sabes por qué? Por que todo eso sanará tu mente y solucionará tu problema de salud. No quiero generalizar, pero la curación de una persona consiste casi en un 50% por su actitud y las ganas que tenga de afrontar la enfermedad.
Me despedí de esa persona y colgué el teléfono. Quise romper a llorar, pero de repente pensé que si le había transmitido esa fuerza con nuestra conversación, yo era el menos indicado para flaquear y derrumbarme.
No se debe ser un animal de costumbre, ya que la vida está en continuo movimiento. Abre bien los ojos y estáte atento a lo que sucede a tu alrededor, nunca se sabe lo que te puede ocurrir a ti. Piensa positivo.
P.D. Le dedico este artículo a Elena, una mujer fuerte y con muchas ganas de vivir, que un buen día dejó de fruncir su ceja…ella sabe a lo que me refiero.
©Adolfo Martín.
5 Abril 2010
`Amor, amor, amor…´
Las personas que siguen mis artículos y me van conociendo, pensarán que ya estaba tardando en escribir sobre el amor. He ido al diccionario a buscar el vocablo amor y cita lo siguiente: es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (científico, filosófico, religioso, artístico). Habitualmente se interpreta como un sentimiento, relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes. Con frecuencia el término se asocia con el amor romántico. Su diversidad de usos y significados, combinada con la complejidad del sentimiento implicado en cada caso, hace que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente. Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles.
Desde muy pequeño recuerdo con cariño a mi maestra de pre-escolar, una mujer sencilla con aptitudes pedagógicas, que hacía que amase aquellas letras y palabras que descubría por momentos, sin apenas levantar tres palmos del suelo. Mi cuerpo, mi mente y mi alma se desarrollaban al paso de los años y me fui enamorando y desenamorando de personas que pasaban por mi vida, de las cuales yo pensé que serían las últimas personas de las que me iba a enamorar. ¿Complicado? Puede ser…en esos casos es cuando yo digo siempre, ‘que la vida es sabia y coloca a todos y todo en su sitio’.
En la actualidad, no estoy enamorado de nadie… ¡ohhhhhh! Si es una pena, pero como el amor no depende de uno sola persona, sino de dos, estoy sin poder ofrecer mis emociones y sinceros sentimientos a un ser que disfrute a mi lado de las experiencias que la vida nos aporte. Otra cosa es el amor hacia uno mismo; cultivarse con cariño y desarrollar tu afectividad contigo mismo es una de los aspectos más importantes para el crecimiento personal.
Ya lo dicen los refranes: ‘el amor mueve montañas’. Y cuando un@ está enamorad@, la vida se ve de otra manera…por eso desde que te levantes por la mañana, hasta que te acuestes por la noche… quiérete, ámate y disfruta de ti mismo. Nadie lo hará por ti.
©Adolfo Martín
20 Marzo 2010
Cuando una puerta se cierra, se abre una ventana
Hace unos días un amigo me llamó para contarme lo que le ocurrió: el reloj marcaba las 15 horas y quince minutos, cuando recibió una llamada importante, la cual le decía que su relación laboral se acababa. Colgó el teléfono y el mundo se le vino abajo, en ese momento se bloqueó y no sabía qué hacer, ni decir y mucho menos de qué manera reaccionar. Esa tarde para desahogarse llamó a sus familiares y amigos para contarles lo sucedido y en cierta manera aliviar y compartir el peso de la loza, que en ese momento llevaba sobre sus hombres. Sus amigos no dudaron en reaccionar y fueron a su rescate emocional, para que no se hundiera. Los que no pudieron estar junto a él, lo hicieron a través de mensajes de teléfono o vía e-mail. Todos les decían lo mismo: no te preocupes algo te saldrá, no estés nervioso. Pero al personaje no le servia de consuelo.
Al día siguiente con un decaimiento notable comenzó a ojear su agenda y a llamar a varias personas para solicitarles trabajo. Hubo de todo, respuestas negativas, algunas esperanzadoras e incluso otras, que le ofrecían trabajo, pero a lo largo de la semana, todavía hoy, no había nada claro. En estos momentos lo único que puede hacer es ‘pensar en positivo’.
Moraleja: la vida no se acaba, porque finalice un capítulo de tú vida, debemos aprender que ‘NADA ES PARA SIEMPRE’. No lo es, ni la vida, lo va a ser menos una parte de nuestro camino. Así que abran bien los ojos, continúen su camino y tengas varios proyectos abiertos desarrollándose, mientras escribimos nuestro libro personal, porque una puerta se cierra, pero se abre una ventana.
©Adolfo Martín
12 Marzo 2010
¡Y de repente…se despertó la ilusión!
Sin darnos cuenta nos introducimos en una rutina diaria, que nos convierte en personas ‘grises’ y sin alicientes por nuestra forma de vida tan rápida. Nos levantamos temprano, el trabajo, las tareas domésticas y nuestras responsabilidades con la familia ocupan casi todo nuestro tiempo. Sin espacio vital para realizar actividades que nos desconecten de la monotonía. Pues bien, desde muy pequeño he escuchado esta frase en mi casa: ‘EL QUE QUIERE, PUEDE’.
Esta frase tiene mucho de razón, puesto que, cuando una persona quiere hacer una actividad o realizar algún esfuerzo, lo realiza sin ningún impedimento y sin tapujos.
Sin planteármelo cogí mi agenda y planifiqué mi tiempo para organizar las actividades diarias y poder tener un espacio libre con la finalidad de tener un poco de ocio y ‘libertad social’. Desde hace dos semanas tengo mi agenda a tope, sin un minuto para respirar. ¿Qué ha cambiado ahora en mi vida? Sencillamente divido mejor mi tiempo entre el trabajo, mis obligaciones familiares y….. disfruto de mi día a día. Ahora voy a trabajar, estudio un curso a tiempo parcial, voy al gimnasio e incluso tengo tiempo para ir a patinar con mis amigos por la noche y me estoy sacando el carnet de conducir. ¡Imagínense!
Además disfruto de la lectura al finalizar el día, antes de irme a la cama, escucho música, mientras hago las tareas domésticas, hago meditación durante 15 minutos, cuando espero por la colada. Todo se basa en querer hacer las cosas, no me vale que digan, que no tienen tiempo o que no pueden con todo. Te recuerdo, ‘el que quiere, puede’.
Cada mañana me despierto con ilusión para hacer más actividades y realizar los propósitos que me planteé la noche anterior y no saben lo satisfactorio que es el culminar tus propósitos y ver cómo se realizan las metas personales y no les cuento cuando los objetivos son profesionales.
No se lo piensen es cuestión de: acción-reacción, porque de repente… se despierta tu ilusión de sentirte más conectado con uno mismo.
©Adolfo Martín
1 Marzo 2010
La vida es como un baile lo importante es dar los pasos adecuados
Desde que comencé a desarrollar mi último trabajo hasta la actualidad han pasado cinco años y medio. Durante todo este tiempo, he conocido a muchas personas, otras se han ido de mi camino y algunas que he estado interesado en conocer en diferentes facetas, no ha podido ser por miedos y clichés sociales y por ello, no he tenido la oportunidad de conocerlas.
Hace algún tiempo las relaciones personales se habían revolucionado, gracias a nuevos sistemas y no me refiero a los manidos chats, sino a las redes sociales como el facebook. Algunas personas lo llaman ‘el santo facebook’, ya que les facilita las relaciones con otras personas de distintos países, otros lugares de su ciudad e incluso y lo más destacado, te facilita el vínculo con personas a nivel profesional, de amistad o incluso amoroso. Algo parecido me ocurrió hace unos días, mientras almorzaba en el comedor de mi trabajo. Un chico al cual veo todos los días y prácticamente ni nos saludábamos, me comentó que si me podía agregar como ‘amigo-face’ en su perfil. Yo sorprendido, pero a la vez encantado, le contesté que si ningún problema. A partir de ese instante creamos una relación entre dos personas, que no se conocían de nada y que con el paso del tiempo y las ganas mutuas de ser amigos, forjaremos una buena amistad. Por el contrario pensé: si el chico no se hubiese atrevido a preguntarme si podía ser su ‘amigo-face’, nunca hubiésemos entablado una amistad y seguiríamos viéndonos todos los días sin mediar palabra. ¿Es interesante o no las redes sociales a pesar de sus inconvenientes?
Conclusión: por supuesto que sí. En mi perfil llegan cada día varios mensajes de personas que están interesadas en conocerme por mil motivos y también me llegan comentarios sobre mi trabajo y mis experiencias en la vida. Si esto me ocurre a mi, lo mismo le estará ocurriendo al resto de las personas, que han visto en facebook, un medio para relacionarse y ampliar sus horizontes con la posibilidad de crecer más y mejor como persona.
Animo desde aquí a todas las personas a relacionarse, a perder el miedo por el rechazo o el fracaso y que vean la vida, como un baile, porque lo importante es dar bien los pasos.
©Adolfo Martín.
25 Enero 2010
La ignorancia es un arma de doble filo
SOLIDARIDAD CON HAITÍ. ‘Carpe diem’. ‘Si uno no quiere, dos no pelean’. ‘No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy’. Y…’siempre hay que subirse al tren, ya habrá tiempo de bajarse’. Todo esto son los propósitos que desde mi humilde artículo, les ofrezco para el comienzo de semana.
Las personas debemos ser agradecidos y a pesar de la diversidad y de las distintas opiniones, existe una aptitud clara, el respeto. He ahí el comienzo de mi segundo artículo en ‘Piensa Positivo’.
Mi libertad y el respeto comienza donde termina la del resto de las personas. No saben cuanto aprendí la semana pasada con mi primera colaboración en esta página web. Busqué en el diccionario el vocablo respeto y dice lo siguiente: es algo o alguien que tiene valor. Se le define como la base del sustento de la moral y la ética. Después de leer esta definición, me pregunté: ¿Por qué la gente intenta hacer daño gratuito? ¿Es sinónimo de libertad de expresión, el ser maleducado e hiriente? ¿Vivir en un país democrático es similar a ser vulgar y mala persona?
Me niego en rotundidad a pensar que los que tenemos la suerte de seguir respirando y poder realizar nuestras metas, tenemos la desfachatez de ser maleducados, vulgares y malas personas. ‘En la vida hay de todo’, dicen algunos. Y lo peor es que tienen razón, da igual por las circunstancias que sean, pero así es. Desde aquí extiendo mi mano para ayudar desde MI IGNORANCIA, a todas aquellas personas que quieran mejorar su SER y su manera de afrontar la vida. Los malos pensamientos y las malas acciones, solo te llevan a un destino: SER MALA PERSONA.
Libera tu mente, expande tu campo de visión y mira hacia el futuro con alegría, optimismo e intenta aprender… La sabiduría te convierte en una mejor persona con una mentalidad abierta y sin duda alguna, te hace encaminarte en un destino hacia la felicidad. De todo se aprende y tengan cuidado con sus palabras, porque la ignorancia es atrevida.
©Adolfo Martín
18 Enero 2010
Siembra positivismo y recoge energía
¿Quién no ha escuchado alguna vez decir a nuestras madres: ‘quién siembra recoge’? Pues de eso trata mi primer artículo en ‘Piensa positivo’. Todo en la vida requiere un esfuerzo y quien piense que las oportunidades te tocan a la puerta de tu casa, como por arte de magia, están muy equivocados. Hay que salir a la calle, patearse la ciudad y ‘golpearse’ con las oportunidades que la vida te ofrece a lo largo del camino. Además no hay que obsesionarse con el fin del trayecto, sino disfrutar del recorrido que hacemos, mientras intentamos conseguir nuestros logros.
Cada día me despierto con más inquietudes y metas por realizar, pero además ayudo a las personas que están a mi alrededor, a que también encuentren y logren sus objetivos. Porque tal vez a mi me sobre de lo que carecen las personas de mi entorno y viceversa. Y me pregunto: ¿por qué no hacer un intercambio? Es fácil, solo es cuestión de querer dar, sin pedir nada a cambio. Sembrar sin darte cuenta, ya que todo tiene su recompensa.
No hay que frustrarse por no conseguir nuestras metas en el momento que queramos o pensamos que nos las merecemos. La vida es muy, pero que muy sabia y te dará la recolección de tus frutos en el momento preciso, no cuando tu ‘YO NIÑO,’ que patalea lo quiera; otra cosa es aceptar la frustración, consiste en una de las terapias más importantes de la psique de un SER. Dale tiempo a la vida. Cuando menos te lo esperes, te encuentras con una grata sorpresa, por todo el positivismo que has derrochado a través de tu buen hacer. Carpe diem!
©Adolfo Martín


