Colaboradores

¿Quién nos dice lo que debemos o no debemos hacer?, ¿Qué es bueno y que es malo?, ¿Qué es lo que se espera de nosotros? Nadie más que nuestra mente. Los deberían están continuamente bombardeando nuestro día a día en forma de pensamientos automáticos, deberías ir al gimnasio, deberías cuidar mejor de tus hijos, deberías estudiar más, deberías estar mas flac@. Y así todo el día.

¿Pero donde aprendimos estas creencias? Una cosa está clara, cada uno lo aprendimos en lugares distintos, sino  todos nos comportaríamos de la misma forma. Y es que si nos paramos a analizar esto es el resultado de varios factores.

El primero de ellos, el que nuestros padres nos dieron en herencia. Si haces memoria verás que cada uno de ellos le daba importancia a cosas distintas. Uno que si fueras fuerte, el otro que si siempre te debes comportar de esta u otra manera. Y como resultado el aprendizaje de lo que debes o no debes hacer.

Aunque no es justo darle todo el merito a nuestros padres,  también están nuestras vivencias personales, la educación en el centro escolar, l@s amig@s que también van dejando sus secretas creencias en nuestro libro de visitas.

Y como a mí no me gusta dejar ningún cabo suelto, no nos olvidemos de la herencia, y nuestros rasgos de personalidad.

En fin, ahora que estamos todos llega la culpabilidad, el rencor, la rabia… cuando no somos capaces de llegar a nuestra propia expectativa. Expectativa que nosotros hemos escrito y permitido escribir en nuestra mente y sólo ahí. No hay ninguna ley física ni divina que nos obligue a ir al gimnasio, estar flac@s o gord@s.

Porque no es lo mismo quiero que debo, aplícate esta ley a ti y a los que te rodean. Contigo, tu pareja, tus hijos, tus amigos y verás que cambio.

pedago

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