La Dicha

Verano, un dia soleado, brillante y con una inspiradora brisa marinera, me encuentro en un hermoso lugar del Mediterráneo por donde he decidido estar unas cuantas semanas, adoro el verano en el Mediterráneo. Hoy debo de hacer una parada en la calle Calabria, allí me esperan unos amigos para disfrutar de la sencillez de la vida, de las emociones y de los sentimientos. Sabemos que buena charlar, alegría y buen humor estará garantizado durante mi estancia en la calle Calabria.
Una vez allí mi amiga me recibe con un gran abrazo, me llena de besos y mimos, como me gusta visitarla. Doña Felicidad nos presento y el destino quiso que continuásemos haciendo el camino juntas. Qué alegría poder pasar unos días juntas. Me tenía preparado un refrescante zumo de mandarina, fresas ideales en estos días de verano, en la mesa una gran bandeja repleta de frutas, uvas negras, unas peras verdes deliciosas y suaves como la seda. Los sentidos se estaban activando nuevamente.
Días atrás mi amiga se había tropezado en el mercado a Doña Felicidad, y juntas estuvieron un buen rato analizando lo siguiente:
“Con frecuencia pensamos que Felicidad y Dicha son la misma cosa, porque ambas nos hacen sentir bien y porque ambas nos hacen sonreír “¿Pero cuál de ellas es la cara aparente? ¿Dependen ambas de las circunstancias externas?
Como solo un encuentro casual no iba a ser suficiente para charlar, pensar y reflexionar sobre tales cuestiones, se comprometieron en continuar en siguientes encuentros ahondar en ello. Ambas nos harán llegar a lo largo de nuestro viaje interesantes y cotidianas reflexiones. Lo cual les estoy totalmente agradecida, pues ellas alimentan mi inspiración y mis reflexiones.
La curiosidad, nuevamente inquieta mariposa volvió nuevamente a mí. Mi amiga y yo nos preguntábamos ¿de qué depende nuestra felicidad? ¿Y nuestra dicha? Justo en ese momento Don Positivo nos envió un sms el cual decía “Pensad chicas, que la dicha se nos concede como una estado de gracia. Conectada a nuestro espíritu, al interior. Es la manifestación visceral de la alegría inexplicable “.
Asi que juntas quisimos correr, saltar como niñas, recorrer el asfalto cual bailarina, jugar, tararear juntas miles de canciones, lanzar las naranjas y limones que habían en la mesa y dejarlos caer en nuestras manos cual malabarista. Pararnos, sentir la plenitud del momento y simplemente reír, reír por nada sin tener una razón para reír, sonreír y sentir nuestros músculos faciales trabajando. Experimentar la agradable vibración de una buena carcajada por nuestros cuerpos.
Estábamos encontrando la respuesta a tantas cuestiones. Si la dicha se conecta con el espíritu y con el interior, estábamos dejando que nuestro interior y nuestra dicha jugaran y entre ellos se comunicaran. En ese momento entendí que la felicidad la tenía dentro, estaba conmigo, es mas no había dejado de acompañarme nunca, estaba en mí. Y la dicha, estaba siendo la exteriorización de mi interior.
¿Y tu amig@ te has encontrado a Doña Felicidad por las calles de tu ciudad, la plaza de tu pueblo, o en la mesa junto a ti? Continuaremos unos días más en la calle Calabria y os haremos llegar toda la información necesaria para que juntos aprendamos y pensemos siempre en POSITIVO.


Manolete comentó:
Jul 10, 09 at 0:05De verdad, que imaginandome ese viaje y paseo virtual, por aguas del mediterraneo, tomandome ese zumo refrescante, acompañado de esas frutas y como no, preparado por una buena amiga, presentada por DOÑA FELICIDAD, no puedo y es imposible dejar de ¡PENSAR POSITIVO¡.
Enhorabuena por tan fantastico articulo que unido a los anteriores, hacen cada vez más que “PIENSE POSITIVO”.
Eugenia comentó:
Jul 22, 10 at 12:28Me refrescaron el día , gracias pensare en positivo
BETINA comentó:
Jul 22, 10 at 17:51hola me encantaria recibir informacion………….